Segunda ola: desarrolladores apuran obras por temor a nuevos cierres

Se da en aquellas que están en etapa final. La clave es acopiar insumos. Muchos proyectos buscan sumar mano de obra, aunque eso encarece los costos finales.


Los desarrolladores inmobiliariostrabajan a contrarreloj para terminar las obras en etapa final. Es que la segunda ola de contagios de Covid genera incertidumbre sobre el futuro del sector y temen nuevas restricciones para seguir operando. "Estuvimos muchos meses inactivos. No vamos a poder sobrevivir a un nuevo parate", explican desde la industria, que mantiene conversaciones constantes con el Gobierno para evitar esa páralisis. A través de un comunicado, la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos de la República Argentina (CEDU) y la Asociación de Empresarios de la Vivienda de la República Argentina (AEV) les exigieron a las autoridades nacionales que continué la actividad en las obras.


"Al reactivarse las obras en 2020, las empresas adoptaron los protocolos necesarios para cumplir con todos los cuidados que el contexto de pandemia y, desde entonces, los han cumplido estrictamente. La experiencia vivida demuestra que las obras no son fuente de contagio y por lo tanto no deberían ser detenidas", sostiene. Lo cierto es que, si bien desde el Gobierno aún no se han dictado medidas restrictivas para la industria, el temor existe y está latente dentro del sector. "Somos conscientes de que, si sigue empeorando aceleradamente la situación sanitaria, podría suceder", reconoció Damián Tabakman, presidente de CEDU.


"La incertidumbre es alta. Las comunicaciones oficiales no ayudan a generar confianza", agregó, por su parte, José Rozados, director de Reporte Inmobiliario. En este contexto, terminar cuanto antes la obra es imprescindible. Y es que, si bien la actividad sigue en funcionamiento, hoy, las inspecciones se multiplicaron. "Hay ya indicios a partir de algunas comunicaciones, por ejemplo, del Municipio de Escobar, en materia de la realización de controles de obra diario, acerca del cumplimiento estricto de los protocolos", ejemplificó Rozados. "Hay una cierta tendencia por tratar de terminar las obras en los plazos establecidos. O adelantarlos, por la incertidumbre de lo que va a suceder en las próximas semanas", detalló Tabakman.


Pero, ¿cómo se puede acelerar el proceso? Para aquellos developers en escala, que ya acopiaron material, la clave está en la mano de obra. "Lo que se está haciendo es contratar a más gente. Lo cual es difícil, también, por el transporte del personal", reconoció el presidente de CEDU. "Venimos trabajando a buen ritmo y no creemos que, en la Ciudad de Buenos Aires, se suspendan las obras en construcción. Hay muchos protocolos y la realidad es que no hay grandes contagios dentro del rubro", detalló, por su parte, Alejandro Ginevra, presidente de de GNV Group. "Formamos burbujas de trabajo. En caso de un positivo, se aísla a ese grupo pero no se paraliza la obra", explicó. Los desarrollos más chicos parecen ser los más perjudicados. "En muchos casos, cuentan con presupuestos ajustados y no tienen manera de afrontar los gastos que implican los protocolos, con reducción de horario y la imposibilidad de trabajar los sábado", agregó Ginevra.


"Las etapas de trabajo se pueden adelantar siempre que uno tenga acopiado el material. Hoy, las construcciones de viviendas particulares son los que más han puesto el pie en el acelerador", remarcó Rozados. La incertidumbre que genera la pandemia, en muchos casos, se traduce en ansiedad. "Nuestros clientes están preocupados y quieren terminar las obras cuanto antes, por miedo a que se vuelva a cerrar la actividad", agregó el arquitecto Federico Senno, del Estudio Disenno, que trabaja, sobre todo, en barrios privados de Canning.

Pero una de las principales dificultades que deben atravesar es la falta de insumos. Quienes compran los materiales en corralón según la demanda de la obra y no stockean mercadería serán los que más difícilmente puedan adelantar los procesos de obra. "El abastecimiento se normalizó pero la fluctuación de precios sigue porque el argentino continúa especulando. Y, así el dólar esté estable, los precios siguen subiendo. Hay muchos problemas con las empresas de aberturas por falta de vidrio y de aluminio", detalló Senno. Y, si bien todavía sigue siendo atractivo construir, por los precios accesibles en los valores de la construcción, la demanda parece haber puesto un stop en los últimos 15 días. "Hay una desaceleración muy grande. Vemos que la demanda cayó de la mano de la segunda ola. Hoy, la gente está preocupada y eso se nota. El principal tema es la salud y no están pensando en invertir su dinero", finalizó, por su parte, Ginevra. Fuente: El Cronista

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