Operativo Rosario: oportunidades inmobiliarias atractivas para revitalizar el centro de la ciudad

Como sucede con el centro porteño, el casco histórico y el centro de la ciudad de Rosario busca revitalizarse. Oficinas con potencial de reconversión, casi 15% de los locales del centro cerrados -Falabella uno de los emblemáticos- y proyectos residenciales. Dónde ven potencial los operadores.

Como sucede con el centro porteño, el casco histórico y el centro de la ciudad de Rosario busca revitalizarse y adaptarse a la nueva normalidad de la mano de inversiones inmobiliarias. Sobre todo, tras el golpe de una pandemia que generó el cierre de decenas de los más emblemáticos locales rosarinos como Falabella, y la incertidumbre sobre el futuro de las oficinas más tradicionales. Hay varias iniciativas impulsadas por el Concejo Municipal rosarino que apuntan a darle mayor vitalidad a la zona del casco histórico y generar incentivos para desarrolladores y oportunidades a inversores en ésta, una de las zonas más tradicionales de la ciudad santafesina.


Los referentes del Real Estate local ponen el foco en qué nuevas 'joyas inmobiliarias' generará el plan estratégico oficial, y en qué segmentos se generará mayor demanda.

Sobre la oferta inmobiliaria actual del Casco Histórico rosarino, coinciden en que aún hay mucho por hacer aunque la zona tiene un enorme potencial. Según Ángel Seggiaro, director de Fundar -una compañía con proyectos en esa zona-,"los servicios de la ciudad en el centro y microcentro son completos y facilitan todos los actos vitales como el disfrute del río, esparcimiento, salidas nocturnas, educación, salud, proveeduría de proximidad muy completa, etc. Creo que la ciudad no ha consolidado una tendencia a expulsar habitantes de su centro y microcentro. Prueba de ello es que la cantidad de metros cuadrados en construcción y construidos en los últimos años abundan en el centro, microcentro y consolidan algunas nuevas centralidades".


En el último año, cerraron comercios de 40 años de antigüedad como la juguetería "El Globo rojo", de la calle Córdoba y España, y los datos oficiales hablan de casi 15% de locales desocupados en el centro. De hecho, en la peatonal Córdoba suman ya más de 30 locales vacíos, según los medios locales. Ari Milsztejn -titular de la desarrolladora rosarina G70- recordó que "se han desarrollado algunos proyectos de oficinas que realmente han cambiado la fisonomía de algunas calles céntricas, como por ejemplo calle Corrientes. En cuanto a vivienda, es un área muy poco solicitada por los compradores o inversores debido a la falta de iluminación, seguridad, y otras condiciones que deberían cumplirse para que vuelva a ser lo atractivo que fue años atrás. Una de las principales consecuencias de la pandemia fue la vacancia de locales comerciales. Hoy en la ciudad hay más de 1300 locales vacíos y gran parte de ellos se encuentran en el Casco Histórico".


Acerca de la inversión inmobiliaria en esa zona Gabriel Redolfi, director de la desarrolladora MSR, resaltó que "Hay sectores que tienen un muy buen nivel de inversión pero la revitalización integral debe comprender a otras zonas céntricas que por diversas causas no están en auge o están directamente deterioradas, como el sector del casco urbano histórico que no tiene mucha inversión y desarrollo". Según Lisandro Cristiá, CEO de Argenway -la desarrolladora que lleva adelante ICON Center Rosario y Hampton by Hilton Rosario-,el plan de la Municipalidad es muy bueno ya que "en los últimos 15 años, urbanísticamente la ciudad ha crecido fuertemente en otras zonas como Puerto Norte o Refinería, y el Centro había quedado atrás. No fueron muchas las iniciativas privadas, que generalmente requieren incentivos por parte del Estado para priorizar determinadas zonas".


El empresario agregó que "si no hay una intervención rápida de parte del municipio el corazón de Rosario corre riesgo de perder su encanto natural. Todavía sigue siendo una zona destacada, tanto para trabajar, como para vivir y su intensa vida comercial, combinación que es difícil encontrar en otras grandes urbes latinoamericanas". Para Seggiaro el momento también genera incertidumbre. "El efecto de la pandemia y los nuevos hábitos de compra, fundamentalmente, introducen una variable que hace más inciertas las respuestas. Se debe trabajar en una mesa de consenso con la mayor cantidad de actores posibles".


Milsztejn apoya la idea porque asegura que "el casco histórico de la ciudad sufrió en los últimos años un desmejoramiento pronunciado. El Plan especial para San Juan y Maipú estimulará la construcción privada, pero todo desarrollo debe ir acompañado de la obra pública que mejore la zona en relación con la iluminación, seguridad, reparación de calles". En esa línea, Cristiá agrega que "limitarlo a las calles San Juan y Maipú es poco. La normativa es un buen paso pero creo que hay otras calles que también necesitan estímulos, no solamente para que el privado construya en altura sino también invirtiendo en la mejora urbanística del espacio público, arbolado, iluminación, bacheo, veredas, semáforos.".

Fuente: El Cronista

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