Mercado inmobiliario argentino: Momento de oportunidades

Es común que en el mercado inmobiliario argentino nos encontremos con diferentes realidades y fluctuantes cambios relacionados a factores políticos, sociales, macroeconómicos, de relevancia local e internacional.


Podemos decir que se trata de un mercado bajo tendencias de expectativa negativa o positiva.

En la actualidad y luego de atravesar varias crisis en los últimos cuatro años, donde la baja de precios, la retirada de compradores del mercado por cuestiones tangibles y por cuestiones de falta de previsibilidad, entre otras, como puede ser la falta de crédito o la necesidad de distraer los ahorros u otras inversiones.

También los que decidieron desensillar hasta que aclare -como se dice en el campo- y ver alguna señal de previsibilidad, sumado a condiciones que ameritan una inversión tan importante en un bien inmueble, que no es otra cosa que una inversión patriótica porque significa invertir en la Argentina.

Al 17 de julio de 2022, nos encontramos con un panorama distinto al de otras épocas que ha tenido que atravesar el mercado y el país.

En referencia a las diferentes crisis, los precios han bajado en la mayoría de los segmentos entre 25% y un 35% respecto al año 2019, la posibilidad de conseguir dólares para adquirir un inmueble se transformó en una aventura muy difícil, el costo de la construcción también bajo, al igual que del de quienes acomodaron los valores al punto de soporte del mercado, generando entonces una situación de oportunidad.

Es decir, comienza una etapa de expectativa positiva, y lo digo en dos sentidos: Por un lado, el propietario que se adecúa a los valores a la demanda del mercado sin lugar a dudas va a vender, y por ende va a poder conseguir una reinversión rápidamente. Por el otro, numerosas oportunidades se encuentran en estos tiempos de sobreoferta de propiedades, cosa que no va a ocurrir en el futuro.


A su vez es importante destacar que hay una gran cantidad de pesos en el mercado, y la posibilidad de invertir a valores muy atractivos en inmuebles en proceso de construcción. Esta oportunidad representa un doble beneficio, primero como resguardo del valor en dólares y segundo ante una expectativa del mercado positiva a mediano plazo, obtener una ganancia por la compra en pozo y luego la venta del inmueble cuando esté terminado o durante el proceso de construcción.

Claro está que un proyecto de ley que desgrave las cargas impositivas a quien construye inmuebles en el país, potenciaría muy fuertemente esta industria considerada uno de los pilares de la economía argentina.

A resumidas cuentas, estamos en un período de oportunidad para la inversión en el rubro inmobiliario, ya que nos hemos retrotraído a los valores prácticamente del 2010, con altas posibilidades del comienzo de una recuperación paulatina a medida que las variables macroeconómicas, políticas y sociales se alineen en un escenario de previsibilidad.

La seguridad de resguardar el patrimonio, el fruto del esfuerzo, de una persona, de un profesional, comerciante, de una empresa, sin duda hoy se encuentran con un sinfín de oportunidades en el mercado inmobiliario, por todos los elementos que mencioné en los párrafos anteriores.

En mi opinión y considerando el contexto en el que estamos viviendo, la posibilidad de que los precios que ya se adecuaron continúen bajando es muy remota, porque se llegó al límite del soporte mercado por parte de los vendedores.

¿Por qué es muy importante comprender que no estamos en un mercado de propietarios endeudados, con hipotecas u otras necesidades inmediatas como sí ocurrió en el año 2001? Quien espera ese escenario en donde un departamento de 2 ambientes, por ejemplo, en Villa Crespo se vendía a U$S 10.000, en mi opinión está totalmente equivocado, y hoy lo que está perdiendo -aparte de tiempo-, es una oportunidad de comprar a un valor de metro cuadrado muy atractivo con una gran posibilidad de crecimiento.

Esta realidad no es para siempre, porque el mercado en Argentina históricamente se ha recuperado, las causales principales de esta realidad son las siguientes:

*Falta de crédito hipotecario *Sobre stock de inmuebles en venta, especialmente de 1 y 2 ambientes en la Ciudad de Buenos Aires *Inmuebles que antes estaban en alquiler cuyos propietarios por la baja rentabilidad decidieron ponerlos en venta (con los nuevos valores de venta de los inmuebles, esa rentabilidad ha mejorado. Esa situación va a comenzar a mejorar).


Considero que los dos últimos, sumado a la necesidad de mudarse de muchos ciudadanos, por las diferentes circunstancias de la vida, están comenzando a resolverse. Si bien cada venta es una realidad distinta, en rasgos generales a los que llamamos piso consolidado de valor de venta luego de su adecuación, tiene un claro limite.

En resúmen, creo que estamos lentamente comenzando un proceso de recuperación del mercado, fundamentalmente quien observa las variables actuales como una posibilidad de inversión proyectada a mediano plazo.

En otras palabras, en este momento se pueden conseguir buenos precios, buenas oportunidades que muy difícilmente se consigan en el futuro cuando el mercado comience a recuperarse completamente.

Por Diego Migliorisi (Corredor inmobiliario - Abogado - Máster en gestión de la comunicación política - Socio gerente de Migliorisi propiedades - Escritor - Conferencista - Especialista en altas tecnologías - Director de 1770 Argentina Manuel Belgrano - Fundador de la Asociación Argentina de lucha de Contra el Cibercrimen - Vicepresidente del comité de tecnología de la FIA)



Fuente: Expreso News

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