Más inmobiliarias se suben a la tendencia de vender propiedades a través de un e-commerce

El proceso implica un boleto de compraventa y posesión digital. La plataforma incluye una moneda digital propia y un sistema de millas como las aerolíneas.



El ecommerce llegó a la compraventa de propiedades y hoy los inversores pueden comprar un inmueble, terrenos o proyecto con tan solo un click. Se trata de una nueva tendencia de realizar las operaciones de forma digital y en la provincia de Córdoba son pioneros en esta modalidad.


Con 44 años, Lucas Salim, responsable de Docta, urbanización de 600 hectáreas ubicada en la zona oeste de la ciudad de Córdoba, sostiene que la juventud y la actitud tech friendly van de la mano. Es por eso, subraya, que cuando arrancó con su empresa –"éramos gente muy joven"-, Proaco tenía página web en momentos en que ninguna otra firma poseía y, cuando ninguna vendía inmuebles por internet su compañía ya tenía e-stores, brindando la posibilidad de navegar, reservar y comprar un proyecto.


¿Cómo es el proceso de venta concretamente? Según afirma el CEO, implica un boleto de compraventa y la posesión digital. Hasta el momento, han entregado tres emprendimientos por esa vía y 80% de las operaciones de la empresa son digitales.


Más de 1.000 operaciones en solo un año


Por cierto, realizaron 1.100 en un año. "Lo que veníamos viviendo en relación al e-commerce la pandemia lo aceleró -Docta tuvo una explosión de visitas-, y si tenemos que pensar por qué Proaco ha tenido un crecimiento exponencial en medio de años complicados para la economía general, tiene que ver con que veníamos invirtiendo en tecnología", explica.



De acuerdo con Salim, esta faceta tecnológica de su compañía fue clave para el acercamiento con el Banco de Córdoba, donde había disponible una línea de créditos de vivienda única para la clase media de $7 millones, "que no es mucho, pero que permite completar lo que falta", e idear un esquema para dar crédito hipotecario con boleto de compraventa.


"El banco aceptó que los desarrolladores que quieren dar la posibilidad a sus clientes de construir con ese crédito, con boleto, tenemos que ser fiadores del crédito hasta tanto otorguemos la escritura. De esa manera, se asegura de que vamos a dar rápido la escritura, para levantar esa fianza", detalla.


A futuro, en Proaco imaginan un sistema de inversión que le permita a cualquier persona del mundo invertir en Real Estate a través de una plataforma exclusiva de la empresa que, en principio, trabajará con productos propios, aunque la idea es abrir la oferta a terceros. La plataforma incluye una moneda digital propia y un sistema de millaje similar al de las líneas aéreas.


En definitiva, comparten, se tratará de una nueva unidad de negocio de perfil financiero. Según explican, la idea es respaldar los activos digitales –"que hoy no están respaldados por nada"- con inmuebles, lógicamente.



Terrenos, los productos más atractivos


Por la naturaleza del producto, son los lotes los que mejor funcionan en la venta online. De acuerdo con Pablo Gampel, actual CEO de Mutant, firma de perfil prop tech "se cansó" de venderlos también en Córdoba durante la cuarentena, sí, exactamente cuando el retail en general estaba prácticamente paralizado. Un detalle que no es menor: en este caso puntual se trató de un producto "previsible", es decir, en cuotas y en pesos.


"Pero aquello es el pasado", enfatiza Gampel, comentando que actualmente se encuentra trabajando en el desarrollo de una plataforma de Non Fungible Tokens (NFTs), a grandes rasgos, un tipo especial de token criptográfico que representa algo único y, por tanto, no intercambiable de forma idéntica, que permiten democratizar el acceso al Real Estate, posibilitando inversiones desde 1.500 dólares".


Según comparte, la idea es apuntar al próximo comprador de propiedades, a aquel que hoy tiene entre 20 y 30 años, que se entiende con la tecnología y que busca rentabilidad.


La firma digital, clave


Aun para quienes están fuera de este target, la tecnología ya permite, sino llegar, por lo menos acercarse a un bien tangible. Una de las herramientas es la firma digital, útil para hacer todo aquello que no se necesita notarizar, es decir, pasar por una escribanía.



Es, en concreto, una secuencia única de letras y números. Para firmar digitalmente una persona necesita dos claves asociadas entre sí, una privada, protegida por una contraseña que sólo es conocida por el firmante, impidiendo así que otros imiten su firma, y una segunda clave es pública, contenida en un certificado digital, emitido por un certificador que actúa como una tercera parte confiable entre el emisor y el destinatario.


A diferencia de lo que sucede en la Argentina, en Estados Unidos, una escritura, que es cash, no necesita ser notarizada, aunque para el caso de las hipotecas el banco exige la notarización. De todos modos, allí también existe la notarización digital por lo que se avanza un paso más en el proceso de venta virtual.



Fuente: IProfesional

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