Las mujeres ya ocupan entre 3 y 4% de los puestos de trabajo en la construcción

Las tareas donde se ve este avance son dirección, proyección de obras y provisión, control y guardado de herramientas, instalaciones eléctricas y colocación de terminaciones de vivienda.



La diversidad de género avanza en la fuerza laboral argentina, aun en sectores insospechados. Según fuentes de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina (UOCRA), se estima que entre el 3 y 4 % del universo de trabajadores que se desenvuelven en la industria son mujeres que participan en actividades que antes no eran habituales.

Este progreso y otros temas vinculados son tratados también por la Cámara Argentina de la Construcción (Camarco) que tiene una comisión sobre integración y equidad.


“Hoy existen más de 1.400 trabajadoras en el sector, sobre todo en la ciudad de Buenos Aires, en distintas obras. Queremos ampliar ese número, será clave para avanzar en esta agenda de género en la industria”, dijo Marisa Luero, presidenta de comisión género y diversidad de Camarco, a Infobae. La comisión fue creada en septiembre de 2020 y aborda una agenda institucional con todos los sectores en pos de un objetivo: derribar las brechas de género.

Desde el sector informaron que las principales tareas donde se puede visibilizar el avance de la mujer, martillo en mano, son aquellas relacionadas con la dirección, proyección de obras, el control, provisión y guardado de herramientas de mano, llamadas “pañoleras”, instalaciones eléctricas y terminaciones (colocación de algunos revestimientos) en general, oficiales de pintura, ayudantes de albañilería, incluyendo el emplazamiento de piezas de ajuste de los elementos de hormigón premoldeado.

Laura Nocito, CEO de Nocito Constructora, señaló a Infobae que por fortuna ha quedado claro que las mujeres ocupan una mayor variedad de roles en la construcción que en el pasado. “Siguen vigentes, con mucho peso, los roles clásicos de proyecto de arquitectura e interiorismo, vinculados a la sensibilidad estética.

Mientras, fue creciendo la cantidad de directoras de obra, que implica dominio en la conducción de personas, manejo de tiempos y costos, programación de producción y, por ende, atributos de racionalidad y exactitud.

“En las jefaturas de obra es donde se dio el crecimiento mas abrupto de la presencia femenina. Hoy vemos con agrado que casi la mitad de los aspirantes a estos puestos son mujeres, coincidente con el porcentaje de jefaturas femeninas ocupadas activamente en nuestra empresa”, dijo Nocito.



Las expertas consultadas coinciden en que así como en otras áreas de nuestra sociedad, la amplia difusión de una cultura de empoderamiento de la mujer fue derribando sesgos limitantes, y quedó demostrado que pueden ejecutar tareas que requieren esfuerzo físico y precisión manual en las obras, a condición de contar con el entrenamiento adecuado.

Paula Martínez, coordinadora del equipo multidisciplinario del Departamento de UOCRA Mujeres dependiente de la Secretaría General y Comisión Directiva de la UOCRA, dijo a Infobae lo siguiente: “Nuestro gremio viene acompañando la incorporación de la mujer en la industria. Desarrollamos acciones y actividades con el objetivo de asistir las trabajadoras y delegadas, en diferentes temáticas relacionadas con la defensa de sus derechos laborales, con su formación profesional, derechos personales y los de sus hijos y familia”.


Aceitar cambios sociales


Mención aparte merece la presencia femenina en la dirección y gerencia de empresas del Real Estate, que viene creciendo silenciosamente desde porcentajes bajos (desde el sector sostienen que es menor al 15%) y con mucha participación por ganar aún.

“Invito a todos los interesados en el tema a seguir en las redes sociales a MRE Mujeres en Real Estate, así como a otras organizaciones regionales similares, para trabajar en conjunto por la visibilidad y mayor definición del rol y los valores de la participación femenina en la construcción”, añadió Nocito.

El involucramiento de la mujer en las obras va continuar. Es un proceso virtuoso, argumentan en el sector, pero su velocidad dependerá de cambios sociales como el cuidado de los hijos, en especial en hogares mas carenciados, y la transición hacia un ambiente de trabajo mixto. Adaptaciones necesarias para capturar a los beneficios de este cambio.

Las mujeres a cargo de hogares tienden a tener una personalidad fuerte, incansable y a orientar sus valores hacia el respeto y cuidado por lo otros, subrayó Nocito. “Con lo cual las empresas contaremos en nuestros equipos con personas muy motivadoras, al tiempo que estos hogares podrán insertarse activamente en la economía”.


Diálogo entre empresarios y trabajadoras


Las mujeres, según expertas, fueron las más afectadas por la carencia de políticas públicas en materia de género y quienes abordan mayormente las tareas de cuidado. El diálogo sectorial es el camino para generar políticas activas y promover la igualdad “Por eso hemos celebrado un convenio de trabajo con UOCRA que incluye un plan de capacitación, formación y comunicación. Buscamos articular un circulo virtuoso desde el sector privado con la agenda pública que impulsan el gobierno nacional y los gobiernos provinciales en este tema”, dijo Luero.



La activa participación en diversos programas de formación y capacitación sindical, la creciente incorporación de cláusulas de negociación colectivas con perspectiva de género, la elaboración de protocolos contra la violencia y el acoso, la inclusión especifica de contenidos de salud y seguridad en el trabajo “han permitido que el crecimiento de la mujer en la industria de la sea sostenido y protegido”, amplió Martínez.


La capacitación es clave


Adicionalmente, desde la cámara trabajan en una investigación con el grupo Bologna (especializado en relaciones laborales), para realizar una propuesta técnica basada en la inserción laboral de la mujer, el empleo y la formación, para detectar los frenos y barreras de las estructuras organizacionales.



“En un segundo estudio, se analizará la inserción de la mujer en la gremial empresaria y en los órganos decisivos. Se busca dar una mirada integral”, contó Luero.

Una de las metas es establecer un marco general de cooperación con el fin de procurar la incorporación de mujeres en los distintos niveles y eslabones de la cadena de valor de la construcción.

“Quiero destacar la realización de un proyecto de investigación con dos líneas directrices de corte cuantitativo y cualitativo. Por un lado, mediante fuentes secundarias buscaremos determinar los aspectos generales de las mujeres y la población LGTB + presentes en la industria de la construcción. Por el otro lado, a través de un conjunto de técnicas de investigación, como los focus group o entrevistas en profundidad, buscaremos conocer cuáles son las problemáticas de fondo que impiden la inserción de las mujeres al sector”, sostuvo Martínez.


Cuidados en obras y lo tecnológico


Sobre las obras de construcción de viviendas, desde el gremio informaron que incluyeron en los contenidos preventivos aspectos para beneficio de las trabajadoras: básicamente para evitar los riesgos ergonómicos, químicos y los relacionados con la organización laboral.



Martínez, puntualizó, que, “también incorporamos los capítulos de Salud y Seguridad en el Trabajo (SST) en los acuerdos por empresa temáticas específicos sobre prevención, incluyendo riesgos psicosociales con perspectiva de género. En algunos convenios por empresa se agregó la exigencia de desarrollar la infraestructura de obra tomando en consideración las necesidades de las mujeres trabajadoras, por ejemplo, espacios especiales como vestuarios, lugares de aseo, oficinas, entre otros”.

Además, diseñaron diversas campañas de difusión y sensibilización sobre la violencia y acoso en el mundo del trabajo. La UOCRA, como organización sindical tiene su propio protocolo interno sobre esta cuestión.

Por otro lado está el rol de lo tecnológico, donde se explicó que los avances permiten reemplazar la fuerza física, todas las tareas que desempeñan los hombres en las obras pueden ser realizadas por mujeres, “por eso estamos trabajando fuertemente en la capacitación con la UOCRA para que la construcción, que es un sector muy dinámico en la generación de empleo cuando se da una recuperación del ciclo económico, pueda ser una salida laboral para ampliar el cupo femenino en gran dimensión”, concluyó Luero.


Fuente: Infobae

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