El blanqueo agoniza y los desarrolladores culpan al impuesto a la riqueza

Este miércoles vence el segundo de los plazos para sincerar dinero, con una alícuota del 10%, y hay poco más de 1000 cuentas abiertas, la misma cantidad que hace un mes, cuando empezó a regir. El último plazo es en 30 días. En el sector, descartan que habrá una prórroga.

A un mes de que el blanqueo de capitales, que apunta a la construcción, llegue a su fin, la normativa no parece despegar y, por ahora, acumula apenas poco más de 1000 cuentas bancarias abiertas. Si bien, el Congreso analiza un proyecto de ley que busca prorrogar los plazos por cuatro meses, los desarrolladores inmobiliarios apuntan al impuesto a las grandes riquezas y a la suba de las alícuotas de Bienes Personales y Ganancias como los principales culpables. "Es contradictorio: el Gobierno te perdona pero te castiga con los impuestos", resumieron. La Ley de Incentivo a la Construcción Federal Argentina y Acceso a la Vivienda, como legalmente se llamó al blanqueo, fue promulgada el 12 de marzo. Pero demoró más de un mes en ser reglamentada, algo que, para los especialistas del sector, fue contraproducente para su desarrollo. Por eso, ahora, apuntan a una prórroga.

La normativa establece que quienes blanquearan dinero dentro de los primeros 60 días pagarán un impuesto especial, del 5% del monto sincerado. Ese primer plazo, venció el pasado 9 de mayo. El segundo tramo finaliza el 9 de junio. La alícuota asciende al 10%, y escala hasta el 20% para aquellos que ingresen al régimen hacia el final de los cuatro meses que durará el total del blanqueo. "Necesitamos que los inversores se sientan seguros y que no sientan que les van a cobrar más impuestos. Los mensajes del Gobierno son poco claros. Por un lado, aumenta los impuestos. Pero, por el otro, da beneficios para sincerar dinero", dice Gerardo Azcuy fundador y director general de Estudio Azcuy.


Para el desarrollador, la situación económica y epidemiológica no ayuda a reactivar el mercado. "El impuesto a las grandes riquezas fue un gran desalentador. Además, aumentaron Bienes Personales. Suben todas las alícuotas. Eso complica el escenario. La gente prefiere quedarse como está y no invertir. Por eso, el mercado está retraído hace tres años", agrega Azcuy. Si bien el impuesto a las grandes riquezas fue por única vez durante este año, lo que hace entender que aquellos inversores no deberían abonarlo el año que viene, los rumores de la continuidad de ese aporte no ayudan al escenario de un blanqueo de capitales que no parece despegar.


"Hay rumores de nuevos gravámenes, como el impuesto a las viviendas ociosas. Eso no ayuda. La presión fiscal es alta y la rentabilidad de un inmueble en alquiler, hoy, es baja. Eso hace que mucha gente decida no invertir en ladrillos en este contexto", explicó Daniel Bryn, titular de Invertire Real Estate. Por ahora, los números no parecen alentadores. "Para el primero de los plazos, que contempla una cuota del 5%, se han abierto, según datos suministrados por los bancos, al menos, 1000 nuevas cuentas", explicó Damián Tabakman, presidente de la Cámara de Empresaria de Desarrollos Urbanos (CEDU). Si bien los aumentos en los impuestos son uno de los principales factores que influyeron en el poco vuelo que tomó el blanqueo, "los cierres por la pandemia generaron complicaciones y fue tal la demora en la aprobación y publicación de la letra chica, que hizo que cayera el interés de los inversores", describió Bryn. Y agregó: "Si esperábamos 100 consultas, hubo 10 y sólo cinco se cerraron".


Modificaciones

En ese sentido, la semana pasada, ingresó al Congreso un proyecto de ley que lleva la firma del presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y del titular del principal bloque de la oposición, Cristian Ritondo. "Se busca extender el blanqueo por tres meses más desde la sanción de la Ley", indicó Tabakman. En busca de una alternativa que reactive el tan esperado blanqueo de capitales, el desarrollador Gabriel Brodsky, CEO de la firma Predial, pidió que se "bajen los impuestos a las obras en construcción" y se les otorgue "beneficios fiscales a quienes compren propiedades para, luego, ponerlas en alquiler y, así, resolver el problema del déficit de viviendas", un pedido que ya había formalizado el Colegio Inmobiliario porteño.


"Los proyectos desde pozo vienen muy golpeadas por los frenos debido al Covid, a lo que se suman aumentos de casi 40% en dólares en los últimos meses y una demanda muy reducida. Es necesario introducir cambios para aprovechar esta oportunidad que brinda el blanqueo", señaló Brodsky, En conclusión, el desarrollador acompaña el proyecto que busca extender los plazos, al tiempo que pretende introducir incentivos fiscales que generen una mayor atracción de los inversores.


Fuente: Apertura Negocios

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