Coyuntura: la situación inmobiliaria según sus protagonistas

Estado de la oferta y la demanda. Expectativas para los meses que quedan de 2022.



Teniendo en cuenta la crisis económica global y local, atravesadas por alta dosis de incertidumbre y los vaivenes de opciones especulativas y volátiles (como las criptomonedas, envueltas hoy en un descrédito mayoritario), el Real Estate se presenta como el refugio que asegura relativamente los mejores rendimientos.


Así, la inversión en propiedades se convierte en una estrategia de previsión para la formación (y resguardo) de riqueza en este nuevo entorno desafiante. Finalizado el mes de agosto y habiendo transcurrido ya el segundo cuatrimestre de 2022, aun en medio de las dificultades económicas de la coyuntura el sector inmobiliario se abre paso y encara con moderado optimismo el último cuatrimestre del año, producto de la buena performance que arrojan los relevamientos de actividad del sector, según marcan diversos especialistas consultados por Clasificados La Voz.


Varios elementos concurren en la situación actual: en medio de un escenario de fuerte inflación a nivel global, gran inestabilidad de otro tipo de inversiones (criptos y Bolsa,entre ellas), la guerra entre Ucrania y Rusia, la consiguiente reconfiguración de las alianzas y desafíos en la geopolítica mundial (que generan gran volatilidad), se suma la situación local con los cambios en el Ministerio de Economía, la suba del dólar blue durante varias semanas y un riesgo país que llegó a superar los 2.500 puntos en los momentos más álgidos.



“Sin embargo, pese a toda esta incertidumbre el inversor entiende que es un muy buen momento para apostar al ladrillo, por una serie de razones. En primer lugar, el costo de la construcción está barato (50 por ciento menos que el promedio histórico y 58 por ciento abajo del inicio de la crisis en 2018). En segundo término, ya no hay margen para contraofertas agresivas”

En tercer lugar, incide la percepción de que las propiedades se encuentran ya en el piso de su valor, incluso en valores de oportunidad comparándonos con otros mercados de América Latina inclusive. “La realidad es que los valores en determinados submercados están rebotando, lo que hace que hoy representen una excelente opción de inversión que no conlleva altos riesgos”, agrega el especialista.


En cuarto término, el ladrillo tradicionalmente es refugio de valor, y en momentos de alta incertidumbre se posiciona como la inversión más segura. El quinto punto clave atañe a lo local: “Córdoba se ha vuelto una de las plazas más atractivas del país por el valor del metro cuadrado (uno de los más bajos) y la calidad de sus emprendimientos”, subraya Stamatti.


En este marco, hoy la rentabilidad en uno de los barrios estrella, como Nueva Córdoba, están cercanas al 4-4,5 por ciento después de haber bajado incluso por debajo del 2 por ciento. La falta de alquileres y una buena rentabilidad, sumada a valores históricos del metro cuadrado en dólares entre los más bajos de su historia, hicieron que los inversores y clientes consumidores finales se estén volcando a la compra de propiedades.


“En función de este contexto, creo que este es un gran momento para comprar, sobre todo quienes tengan ahorros o la posibilidad de financiar una compra, ya que por valores antes impensados podrán acceder a ubicaciones centrales en muy buenos edificios y ubicaciones. Vemos con optimismo que el mercado se recupera paulatinamente: la gente quiere comprar e invertir en inmuebles”, evalúa el experto.



EN ASCENSO, CON MATICES


“Actualmente, luego de la incertidumbre por la suba del dólar en julio pasado, la demanda se estabilizó y activó: hay más consultas, se concretan más visitas y se cierran algunas operaciones. Hay que tener en cuenta que estas se logran a través de un buen asesoramiento por parte de la inmobiliaria interviniente, para que al unir las partes sea una relación ganar-ganar”,enfatiza Bárbara Jairedín, del Área Ventas de la firma Sebastián Menéndez Negocios Inmobiliarios.

Respecto a la oferta, sigue siendo alta (si bien sólo en operaciones de venta) y muy variada en cuanto a zona, tipo, destino (ya sea como vivienda, comercial o como inversión). “En relación al alquiler, sigue siendo muy baja la oferta de inmuebles con fines de vivienda habitacional, lo que ocasiona aumentos importantes en el canon locativo”, especifica la ejecutiva.


La expectativa es que se mantenga esta situación hasta fin de año: hay consultas de algunas operaciones a través de créditos hipotecarios, inversiones en zonas comerciales, gran flujo de gente aprovechando el clima y compra de viviendas por parte de consumidores finales. “Es importante destacar que se están viendo muchas fusiones entre inmobiliarias y se realizan trabajos en conjunto con colegas, situación que otras veces se ha dado ante un mercado un poco retraído”, apunta Jairedín.


¿UN CIERRE “PUM PARA ARRIBA”?


“Ante subas del dólar informal como hubo en junio y julio, cuando pasó de $ 200 a $ 340, vuelve a jugar la especulación de parte de los interesados, hasta que se vuelve acomodar, como ahora que está en $ 300: así, vemos cómo algunos actores pasan de ser interesados a compradores definitivos”

Con seis años en el rubro, la firma advierte que el comportamiento del mercado siempre fue el mismo para el último trimestre, cuando se realizan el 50 por ciento de las ventas.


“Basándonos en nuestra base de datos y estadísticas, vemos algo muy similar: el inversor está volviendo de a poco, ya que los precios desde principios de año en realidad no están bajando sino que se están manteniendo, y en algunos casos empieza a recuperar la caída de los últimos cuatro años, sobre todo en las propiedades de antigüedad media (10 a 25 años) donde las modificaciones a hacer son mínimas y en lotes que siempre estuvieron en alza desde fines del 2020. Esto lleva a que quien tiene un excedente en pesos busque colocarlo en ladrillos para construir”, concluye González.


REACTIVACIÓN DE LA DEMANDA POR INVERSIÓN


Recientemente, la Cámara Inmobiliaria Argentina (CIA) evaluó que en el interior del país (con Córdoba, Mendoza y Santa Fe como plazas clave) las propiedades están muy baratas y las rentabilidades aumentaron. A eso se suma la inflación que tiene el dólar, lo que incentiva a que los inversores se deshagan de distintos portafolios de negocios y pasen a activos tangibles como las propiedades.


“En cuanto a la rentabilidad de las propiedades por alquiler, supera el 3 por ciento anual y veníamos de 1,5-2 por ciento; aumentó a una renta que empieza a estar dentro de lo normal para el inversor”,destacó el titular de la CIA, Alejandro Bennazar.

Así, hay consenso en que el actual es un momento de oportunidad para invertir, porque las grandes urbes están a valores relativos muy baratos.



Fuente: La Voz

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