Blanqueo para construcción: demora en la reglamentación y segunda ola ralentizaron operaciones

El blanqueo para fomentar la exteriorización de capitales para la construcción no está teniendo el desempeño esperado. Hasta el momento, los referentes y especialistas del sector consideran que los plazos de la primera etapa fueron muy cortos y que la segunda genera incertidumbre. La Ley 27.613 de “Incentivo a la Construcción Federal Argentina y Acceso a la Vivienda”, o blanqueo, fue promulgada en marzo pero su reglamentación demoró bastante tiempo. En concreto, la medida habilitó una nueva posibilidad de blanqueo de fondos no declarados para aplicar exclusivamente a inversiones de construcción, en obras nuevas o con un desarrollo inferior al 50%. Asimismo, la norma dispuso ciertos plazos con diferentes alícuotas a pagar por el capital exteriorizado. El primero era de 5% del total ingresado al sistema desde la sanción hasta el 10 de mayo. Este primer lapso ya venció y la posibilidad de ingresar fue baja porque la reglamentación de AFIP y el Banco Central se demoraron bastante y solo quedaron tres días para entrar.


El plazo vigente es hasta el 9 de junio, en donde la alícuota asciende a 10%. A partir de esa fecha y hasta el 9 de julio, el impuesto escala hasta el 20% para aquellos que ingresen al régimen hacia el final de los cuatro meses que durará el blanqueo. El objetivo oficial era una entrada al sistema de US$ 5.000 millones, pero esa cifra no sería lo que finalmente se recaude. El director de Reporte Inmobiliario, Germán Gómez Picasso, afirmó que “la expectativa con el blanqueo era mucho más alta, se esperaba que sea atractivo para usuarios finales con montos acotados para transparentar y terminó siendo un blanqueo con cierta complejidad en su implementación para minoristas y con tiempos muy acotados para ese tipo de público”. “Muy probablemente el Gobierno recaude muchísimo menos de lo esperado”, añadió Picasso.


“La información extraoficial es que se abrieron 1.000 cuentas en la primera etapa del blanqueo y, para nosotros, es un saldo positivo”, comentó el presidente de la Cámara de Empresaria de Desarrollos Urbanos (Cedu), Damián Tabakman, ante El Economista. “Esperemos que la pandemia no haga que se restrinja la actividad del sector porque nadie quiere invertir en una obra parada”, apuntó Tabakman. En tanto, Daniel Mintzer, CEO de G&D Developers, manifestó que la dinámica del blanqueo “no es difícil”, pero que “es una lástima la demora en la reglamentación porque se perdió la posibilidad de pagar el 5% y habrían ingresado más personas”. “Todavía me parece que es atractiva esta posibilidad, el que no entre se va a arrepentir, pero entiendo que la coyuntura económica y sanitaria genera cierto miedo”, consideró Mintzer.


“Hemos realizado algunas operaciones y tenemos clientes interesados que están esperando una ampliación del plazo del 5%, ya que hubo una demora en la reglamentación”, aseguró el director de Castex Propiedades, Esteban Edelstein Pernice. “Otro tema importante es que todavía no está claro si se pueden inscribir para realizar casas particulares, entonces los contadores recomiendan no blanquear hasta que quede claro”, puntualizó el empresario inmobiliario.


Fuente: El Economista

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